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Suspenso en mariposas: «Ese Chulito», de Mike Sain't Louis, estudiada como un temario de autoescuela

mikesaintlouis5
2 days ago
9 min read

Quien se haya sacado el carnet en España recuerda el olor del coche de prácticas, el pedal doble del profesor y aquel libro de tapas blandas lleno de señales, preguntas tipo test y dibujos de cruces imposibles. Hay una canción que convierte todo eso en una declaración de amor. Se llama «Ese Chulito» y compara el flechazo con dos sustos de carretera: el día del examen práctico y un control de la Guardia Civil. Así que hoy no la vamos a comentar como se comenta una canción. La vamos a estudiar como se estudia el temario de la autoescuela, lección a lección, con su test al final. Prohibido copiar.

Antes de arrancar: datos del vehículo

La canción es obra de Mike Sain't Louis (también escrito Mike Saint Louis), letrista, compositor y productor musical madrileño, que se describe a sí mismo como «el primer cantautor IA». En la lista de lanzamientos de su press kit, «Ese Chulito» aparece como single con fecha 27 de mayo de 2026. En la discografía de gayfolkplanet.com ocupa la pista 226 de 273, y forma parte de Descubierto un nuevo planeta llamado Gayfolk, el álbum que abre la trilogía GAYFOLK.

Esa trilogía es el corazón de Planeta Gayfolk (GAYFOLK), el universo musical, visual y narrativo que Mike ha levantado alrededor de un planeta queer imaginario. Son tres discos que cuentan una historia en tres pasos, descubrimiento, deseo de viaje y liberación, y que suman 275 canciones (90 + 86 + 99). «Ese Chulito» pertenece, por tanto, al capítulo del descubrimiento, y no es mal sitio para una canción sobre descubrir que alguien te gusta más de la cuenta.

Si quieres seguir la clase con el material delante, la tienes en Spotify y con la letra completa en gayfolkplanet.com/letras/ese-chulito.

Tema 1. Señales de peligro: la sonrisa

Todo temario empieza por las señales. Las triangulares avisan de un peligro. La primera estrofa de esta canción es exactamente eso, un triángulo con el borde rojo:

«Ese chulito me gusta demasiado / ¡Solo pienso en él! No puedo dormir / Esa sonrisa me tiene mareado».

Fíjate en el adverbio: «demasiado». No dice que le gusta, dice que le gusta en exceso, como quien reconoce que va por encima del límite de velocidad. Y los síntomas que siguen son de manual: obsesión («solo pienso en él»), insomnio («no puedo dormir») y mareo. Este último es el más interesante, porque el mareo es la palabra que usamos para el coche. Te mareas en las curvas, te mareas si lees en el asiento de atrás. Aquí lo que marea es una sonrisa. Desde el tercer verso, el cuerpo del narrador ya está metido en un vehículo que no conduce él.

La señal se completa con la imagen más gastada del romanticismo: «Otra vez mariposas en el estómago». Pero ojo a ese «otra vez». Indica que el narrador ya ha pasado por esto, que conoce el síntoma y lo reconoce. Y, como cualquier alumno que repite el examen, va a comparar con la vez anterior.

Tema 2. El examen práctico

Aquí está el primer golpe de humor de la letra:

«La última vez que las sentí / Fue cuando me examiné del carnet de conducir».

En la nota de su diario dedicada al tema (publicada el 18/10/2026), cuenta que su intención era bajar a las mariposas del pedestal: el cosquilleo del enamorado, viene a decir, es primo hermano de sensaciones bastante menos poéticas. Para ilustrarlo recuerda el práctico con todo lujo de detalles: palmas húmedas agarradas al volante, un examinador mudo a la derecha y el pánico a que una rotonda mal tomada te estropee la semana entera. Su conclusión es que, si aquello no eran mariposas, ya le explicará alguien qué eran.

Desde el punto de vista del temario, la comparación tiene lógica. El examen práctico es el momento en el que alguien que no conoces te observa y decide si vales o no. Exactamente lo que se siente cuando te gusta alguien y no sabes si le gustas. Hay un evaluador, hay nervios, hay miedo a calarte en el peor momento. La letra no lo explica; se limita a poner las dos cosas juntas y deja que el oyente haga la cuenta.

Tema 3. Normas de circulación con música: la radio

La segunda comparación llega con un salto temporal muy preciso:

«Y luego dos años después / Escuchando Melendi en el coche».

Lección de detalle: la canción no dice «escuchando música», dice «escuchando Melendi». Un nombre propio del pop español, de los que suenan en cualquier viaje por carretera. Mike lo asocia en el diario a ese tipo de música que no falta en ninguna estación de servicio. Ese nombre funciona como un ambientador colgado del retrovisor: en dos palabras te sitúa en un coche concreto, con las ventanillas bajadas y el volumen más alto de lo recomendable.

Y el salto de «dos años después» también importa. Entre el examen y la segunda escena han pasado dos años, lo que significa que el narrador ya tiene carnet y ya conduce. Ha dejado de ser alumno. Y aun así, el siguiente susto le pilla con la guardia baja. La canción sugiere, sin decirlo, que con el amor pasa lo mismo: por mucho carnet que tengas, nunca dejas de ser principiante.

Tema 4. El copiloto

Todo manual de conducción dedica un apartado a los pasajeros. Aquí el pasajero tiene nombre:

«Y la Patry guardando algo en las tetas / Me avisa, tranquila y serena».

Es el verso más descarado de la canción y también el más cinematográfico. La Patry va de copiloto, esconde «algo» donde buenamente puede y, en lugar de ponerse nerviosa, da el aviso con una calma absoluta: «tranquila y serena». El contraste es la gracia. Quien tiene motivos para asustarse está serena; quien conduce, que en teoría no tiene nada que esconder, es el que siente el estómago en la garganta.

La letra no aclara qué es ese «algo», y no seremos nosotros quienes lo rellenemos. Lo importante es la función dramática: la Patry es la amiga cómplice de tantas canciones de verbena, la que le pone sal a la anécdota. El nombre, por cierto, resuena en la historia del proyecto: según su biografía oficial, en 2024 Mike Sain't Louis fue un dúo con una vocalista llamada Patry, la de la etapa viral de «Tan Cateto». La canción no dice nada más al respecto, así que nosotros tampoco.

Tema 5. Controles de tráfico

Llegamos a la lección estrella:

«Qué putada / Un control de la guardia civil».

Mike confiesa en su diario que «Qué putada» está entre sus versos favoritos del tema: con solo dos palabras condensa el segundo exacto en que el estómago pega un salto hasta la garganta. Y añade la reflexión que sostiene todo lo demás: le divierte medir el amor con sustos de andar por casa. Nada de primeros besos ni atardeceres; el patrón de comparación es el último sobresalto equivalente que guarda la memoria, que resulta ser un agente moviendo una linterna en el arcén. Su explicación es fisiológica: cuando alguien nos gusta de verdad, el organismo confunde las ganas con el miedo y responde a ambos de la misma forma.

Esa es la tesis de la canción, y está muy bien escondida debajo del chiste. Las mariposas no son un síntoma elegante, son adrenalina. La misma adrenalina que te sube cuando ves los conos naranjas y el chaleco reflectante en el arcén. La letra lo dice sin una sola palabra abstracta: solo un examen, una radio, una amiga y un control.

Tema 6. El vehículo objeto del examen: el chulito

¿Y él? Curiosamente, el protagonista que da título a la canción es el personaje del que menos sabemos. Mike lo reconoce en el diario: es un personaje sin nombre, sin pasado y sin oficio conocido. Un tipo reconocible al instante, el de la media sonrisa, consciente de que te tiene en el bote, que se hace de rogar y por el que acabas desbloqueando el móvil cada dos minutos.

El estribillo lo nombra de dos maneras:

«De ese chuuuuu liiiii tooooo / ¡yo me he enamorado! / Enamorado enamorado / De ese beeee beeee cito / ¡yo me he enamorado!».

«Chulito» y «bebecito». Uno suena a calle, el otro a mimo. El diario lo atribuye a la mezcla de cariño y guasa con que bautizamos a quien nos gusta cuando nos da algo de apuro admitirlo. Y la grafía, sílaba a sílaba con las vocales alargadas, también tiene su porqué según el autor: así canta alguien ebrio de otra persona, que ya no pronuncia, sino que arrastra las palabras. En términos de autoescuela, es lo contrario de una conducción suave: son volantazos vocales.

Tema 7. Maniobras en la pista de baile

Después de dos estribillos, la canción cambia de marcha:

«Y que empiece el bailoteo, que empiece el perreo / Al chulito me lo agencio, al chulito lo deseo / Al chulito bebecito me lo llevo calentito».

Aquí el narrador deja de describir síntomas y pasa a la acción. Tres verbos lo dicen todo: «me lo agencio», «lo deseo», «me lo llevo». Es una maniobra decidida, sin intermitente pero sin dudas. Mike subraya que la letra no condena al chulito ni se flagela por haber caído, y que le resulta liberador un enamoramiento que no se disfraza de lírica y reconoce sin pudor el deseo.

La rima interna en -eo («bailoteo», «perreo», «deseo») funciona como un claxon festivo, y el diminutivo final, «calentito», mezcla otra vez ternura y picardía. En el diario, Mike la emparenta con esa vena del pop español sin vergüenza, de fiesta patronal y discoteca, y explica que quería trasladarla a un terreno abiertamente gay conservando intacta su gracia algo hortera; la única diferencia es que aquí quien mira a un chico es otro chico. Esa idea resume buena parte de Planeta Gayfolk.

Tema 8. Circuito cerrado: la repetición

Cualquiera que haya hecho prácticas sabe que el profesor te hace dar vueltas a la misma manzana hasta que la maniobra sale sola. La estructura de «Ese Chulito» funciona igual. El bloque del examen, Melendi, la Patry y el control vuelve una y otra vez, y en el tramo final la frase del control se repite una y otra vez, alternando con «Qué putada», hasta cerrar la canción.

Mike habla en su diario de una construcción «casi obsesiva»: la escena regresa tantas veces que el aviso del control pasa de chascarrillo a cántico colectivo. Confiesa debilidad por las canciones que muerden una ocurrencia disparatada y no la sueltan; la primera escucha da risa, la tercera ya se tararea y hacia la quinta se queda a vivir contigo. Es exactamente el método de la autoescuela aplicado al pop: repetición hasta que el reflejo quede automatizado.

Tema 9. Mecánica: cómo está hecho el coche

Una parte del temario que casi todo el mundo se salta es la de mecánica. Aquí conviene leerla. En la misma entrada del diario, Mike cuenta que levantó la música con herramientas de inteligencia artificial partiendo de una imagen muy clara, la de unas fiestas patronales con graves de club, y que el sonido juega al mismo juego que la letra: a medio camino entre lo hortera y lo que no puedes dejar de bailar.

Es decir: el concepto, la letra, el personaje del chulito, la Patry, Melendi y el control son suyos; la producción musical se genera con herramientas de IA siguiendo esa dirección. En sus webs lo explica sin rodeos, y lo resumimos en el apartado de transparencia más abajo.

Test de repaso

Como en cualquier autoescuela, terminamos con un test. Las respuestas salen de la propia letra.

  1. ¿Con qué compara el narrador las mariposas del estómago? a) Con un primer beso. b) Con el examen del carnet de conducir y un control de la Guardia Civil. c) Con una puesta de sol. Respuesta correcta: b.

  2. ¿Qué música suena en el coche? a) Copla. b) Melendi. c) No se dice. Respuesta correcta: b.

  3. ¿Cómo da el aviso la Patry? a) Gritando. b) «Tranquila y serena». c) Por WhatsApp. Respuesta correcta: b.

  4. ¿Qué dos apodos recibe el protagonista en el estribillo? a) Chulito y bebecito. b) Chulo y guapo. c) Romeo y Julieta. Respuesta correcta: a.

  5. ¿Qué pasa en el puente? a) El narrador se arrepiente. b) Empieza el bailoteo y el perreo y el narrador anuncia que se lleva al chulito. c) Llega la grúa. Respuesta correcta: b.

Si has acertado las cinco, apto. Si no, a dar otra vuelta a la manzana con la canción puesta.

Lo que se aprende en esta autoescuela

Mike cierra su diario con una idea sencilla: el tema retrata el papelón que hacemos al colarnos por alguien y lo poco que eso pesa al final. Cosquillas, nervios y sobresaltos al volante quedan perdonados si la noche termina bailando. Encaja con los temas que su press kit atribuye a su obra, el amor gay contado casi siempre con humor camp y referencias a la cultura pop española. Aquí no hay narcisistas ni heridas; hay un chico que se ha colado y lo cuenta con la misma cara de susto con la que se pasa un control de alcoholemia sin haber bebido.

Transparencia y créditos

Mike escribe sus letras él mismo, sin inteligencia artificial, y la de «Ese Chulito» no es una excepción. La música se produce con herramientas de IA, entre ellas Suno, algo que él declara abiertamente desde el principio. También dirige sus propios videoclips y publica cada single con su sello, MIKE SAIN'T LOUIS. El tema se puede descargar gratis desde su ficha en gayfolkplanet.com, y en mikesaintlouis.com está el resto de información sobre el artista.

Preguntas frecuentes

¿De qué va «Ese Chulito»? De un enamoramiento repentino por un chico con aire de chulo. El narrador compara las mariposas que siente con los nervios del examen de conducir y con el susto de un control de la Guardia Civil, y termina anunciando que empieza el perreo y que se lleva al chulito.

¿En qué álbum está? En Descubierto un nuevo planeta llamado Gayfolk, el primer disco de la trilogía GAYFOLK de Mike Sain't Louis. Como single, el press kit lo fecha el 27 de mayo de 2026.

¿Por qué compara el amor con un control de carretera? Según Mike, porque el cuerpo reacciona igual ante el deseo que ante el susto, y le divertía comparar el flechazo con sobresaltos corrientes.

¿Quién hace la música y quién la letra? La letra es de Mike, escrita sin IA. La música se crea con herramientas de inteligencia artificial, entre ellas Suno, siguiendo su idea de verbena con graves de club.

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